Al jefe de gobierno de la Ciudad de México, se le ocurrió la brillante idea de modificar el reglamento de contrición para que a partir de este año, las nuevas edificaciones cuenten con menos espacios de estacionamiento o incluso carezcan de ellos, lo cual implica que a través de esta medida se intenta "reducir " el número de vehículos, lo cual resulta absurdo, pues si se quitan espacios para estacionamiento en las viviendas resulta ilógico que no aumente la demanda de estacionamiento.
Colonias como la Del Valle, Nápoles, Condesa, etc tendrán una sobre demanda cada vez mayor de lugares de estacionamiento y por ende las calles se llenarán, para lo cual, el gobierno pretende sobre poblar la Ciudad con Parquímetros para lucrar con la mayor cantidad de espacios públicos posibles.
Resulta lógica la estrategia corrupta del gobierno de quitar cajones y de aumentar parquímetros, pues los ingresos para los funcionarios públicos aumentan al doble, sin embargo, no solucionará el problema de escasez de estacionamiento, pues el problema ya está y no se puede ocultar.
Solo en esta ciudad las políticas públicas están hechas con la intención de perjudicar a la ciudadanía para que el gobierno obtenga el mayor beneficio posible.